A LOS SUPER HÉROES Y A LAS SUPER HEROÍNAS SIN CAPA

marzo 21, 2020

“no cuentes los días, haz que los días cuenten”

Escribo esta carta hoy, sábado por la mañana, día lluvioso. En mi ciudad de toda la vida, parece que Madrid llora por todo lo que está pasando. Paradójico porque llueve desde ayer, me di cuenta a las 20h, cuando como cada día, sin faltar al momento de los aplausos, (ese aliento tan merecido en estos momentos, que se les da a los sanitarios), las mismas gotas de lluvia, parecían aplausos de la tierra con el sonido del suelo. Parecía que se unía a nosotros, fue como una unión mágica. Todo el mundo en sus balcones, como cada tarde, no fallan, ahí están todos, una vez más abriendo balcones y ventanas no solo para respirar una bocanada de aire fresco si no para recibir también esa fuerza de los otros que también están como nosotros, compartir ese momento para luego verlo por la tele y sentir que tú formas parte de ello. Parte de ese granito de arena con la intención de dar impulso a todas aquellas personas que luchan por salir de esto, no solo a l@s sanitari@s, l@s limpiadores@s, repartidor@s, cajer@s y un sinfín de personas que ayudan a hacer ese momento lo más corto y llevadero posible. Si no a tod@s los que estáis; luchando por la vida en la UCI de un hospital y que no podeis leer estas líneas, al menos por ahora, a los que lucháis en la habitación de un hospital y/o hotel, ahora hospitales también, aislados, sin las personas que más queréis cerca, y también, aunque no es comparable, pero también esta carta, va para todas aquellas personas que estén en mi misma situación de cuarentena, en casa.

Cómo comenzaba esta carta, estoy en mi casa, viendo llover por la ventana y pienso: hoy, a pesar de ser un día triste, me siento privilegiada, a pesar de no poder salir, a pesar de no poder ver a mis familiares o amig@s, a pesar de no poder trabajar, hasta ayer al menos teletrabajaba, pero es que, no lo he dicho, desde ayer, formo parte de esas 300.000 personas que tanto dicen por la tele, nos han hecho un ERTE, a pesar de no poder viajar, a pesar de no poder ir a tomar unas cañas con l@s amig@s, a pesar de no poder hacer deporte y un largo etcétera. No voy a negar que en momentos de la cuarentena me he creído realmente estas palabras y me he sentido verdaderamente mal por ello, -“¡hay que tener valor!”. Me digo a mi misma ahora. De hecho, me siento incluso mal por ello. Cómo puedo sentirme mal por ello si tengo a todos mis seres queridos sanos, dos tías aisladas muy aisladas por alto nivel de riesgo, pero sanas. Tengo una casa y encima, no estoy aislada sola. Vivo con mi novia y mi perra, ambas me hacen la vida más fácil y mejor. Ella, siempre viendo el lado positivo de las cosas, ella, siempre con una sonrisa, me hace querer ser mejor persona cada día. (Me refiero a la primera, ósea, mi pareja, aunque mi perrita también por supuesto, (en estos días, nos da aire fresco, nunca mejor dicho, salimos gracias a ella).

En estos duros momentos, no puedo evitar pensar en todas aquellas personas que han estado pasando por cosas peores, nacer en un lado u otro del mundo, aunque no venga a cuento, no puedo dejar de hacerlo… Simplemente espero que haya más empatía en este lado cuando veamos personas huir de sus países por causas de fuerza mayor, en definitiva, se prejuzgue menos y se ame más.

Con esta carta solo quiero dar fuerzas, ánimo y todo el cariño del mundo a todas aquellas personas que este maldito virus le haya afectado de una manera u otra a sus seres queridos y/o a ellas. Y, quiero dar un aliento de “si se puede”, a todas aquellas que están desde sus casas viendo pasar los días, incluso en estos momentos, “no cuentes los días, haz que los días cuenten”. Con iniciativas como esta por ejemplo, de mi primo, político pero primo ; ), con iniciativas como toda la cantidad de gente que va a hacerles la compra a personas mayores. (Por cierto, me he inscrito a la página: Supervecina.com, ahí podéis ofreceros para ayudar a las personas mayores), escribiendo, cantando, reflexionando sobre nuestras vidas y sobre el mundo en general, para que, cuando todo esto pase, porque os digo una cosa, PASARÁ, estemos más fuertes y más unid@s que nunca. Valorando todo lo bueno que tenemos y que no nos dábamos cuenta. El calor de un abrazo, la mirada cómplice, la sonrisa pilla de una travesura…las pequeñas grandes cosas de la vida.

Gracias por aguantar lo que estás aguantando, seas quien seas, estés donde estés, en estos momentos, gracias.

 

Un fuerte abrazo.

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