Cada cosa en su sitio

marzo 23, 2020

Esta carta es para reconocer la labor del personal sanitario y el de las fuerzas de seguridad que son los auténticos héroes casi siempre invisibles en esta sociedad. Y también es para los investigadores que con su trabajo mejoran nuestras condiciones de vida, aunque para ellos no hay etiqueta disponible.

¡Hola!

No nos conocemos. O tal vez sí, ¿quién sabe en este mundo de casualidades y coincidencias infinitas? Eso es lo de menos. Lo importante es que estoy aquí como otros muchos para cooperar de la única forma que parece que podemos: desde casa escribiendo una carta de inagotable agradecimiento.

Es triste que haya tenido que llegar un virus minúsculo a poner cada cosa en su sitio y hacer evidentes errores gigantes en nuestra sociedad, como el de no darle la importancia que tienen los héroes anónimos que cada día lucháis por el bienestar de todos.

Podemos aplaudir todas las tardes desde las ventanas hasta que nos ardan las palmas de las manos y hasta el infinito y más allá, pero nunca será suficiente para agradeceros vuestro esfuerzo y coraje. Estáis luchando contra un enemigo invisible de consecuencias terroríficamente evidentes.

Ponéis en juego vuestro bienestar por personas que no conocéis y estáis al pie del cañón cada día desde que comenzó este “horror” mientras los demás sentimos la seguridad del hogar. ¿Cómo no vamos a emocionarnos cuando vemos cada día lo que hacéis? 

Cuando esto termine nos corresponde a todos los demás levantarnos como sociedad y reclamar que se os reconozca de manera justa. No podemos permitir que llegue un momento que se olvide que hay y hubo escasez de medios, de camas, de sanitarios, de agentes del orden, de investigadores… Porque la memoria puede ser frágil, pero nos grabaremos  este mensaje a fuego.

Ojalá las palabras alcanzarán para expresar lo que sentimos, pero no son suficientes. GRACIAS, con mayúsculas y subrayado. No nos cansaremos de decirlo.

Cuidaos mucho, por favor.

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