Confiar en tiempos difíciles

marzo 27, 2020

Esperanza, dulce esperanza

Hola! Es difícil empezar una carta para una persona que está sufriendo dolor, incertidumbre y miedo,mucho miedo. Me gustaría decir que sé como te sientes,pero no es así, la primera reacción es decir eso, pero luego me doy cuenta de que suena muy hipócrita. Yo estoy en mi sillón, encerrada en mi casa, con mis padres que son ya mayores, temiendo por ellos eso sí, pero estamos bien. Me da vergüenza pensar que no puedo salir a la calle cuando me imagino la situación de los hapitales. Me gustaría estar allí, darte un abrazo, calmar tu pánico,tu angustia, tu miedo; porque sé que lo único que te puede sacar de la situaciòn mental en la que estás es la esperanza! Si, la esperanza, eso a lo que nos agarramos siempre e intentamos pensar que todo irá bien. Sé que suena irreal y romántico,pues no lo es. Soy muy realista y sé lo que estamos viviendo, pero no tenemos otra, hay que mirar al cielo, respirar hondo y seguir p’alante. Hay que creer, que hay alguien que nos quiere, nos está esperando, y nos necesita. Es un tiempo para identificar nuestras prioridades y lo que de verdad importa en esta vida. Nosotros, las personas, pensamos que somos fuertes y no necesitamos de nadie más hasta que un pequeño virus viene y nos demuestra lo frágiles que somos de hecho. Nos olvidamos de que hay alguien que vigila nuestra respiración, nuestro latido en cada momento, y está ahí arriba! Confía en Él, en estos momentos, Dios es nuestra única esperanza!

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